Cuando llegas a Santo Domingo, bajo tus pies puedes sentir la primera ciudad que se fundó en el continente americano, donde abrió la primera universidad, el primer fuerte, la primera calle del Nuevo Mundo…
Las Damas, es su nombre, punto ideal para descubrir todo un conjunto declarado (la parte colonial) Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. En decir, monumento suficientes para no dar descanso a la cámara de fotos o video.
Para empezar El Alcázar de Diego Colón -hijo del almirante- una construcción que desde su inicios provocó recelos a ambos lados del Atlántico, y que fue misteriosamente abandonada, o el callejón de los Curas, pasaporte para un viaje en el tiempo.

Pero antes de que Cristóbal Colón y los suyos llegasen, andaban por aquí los Taínos, indegenas, que por dar un ejemplo idearon la hamaca y el macuto. Luego llegarían los franceses y bucaneros.
En la isla, La Española, repartida entre Haití y La Republica Dominicana, se pueden encontrar sabores como el sancocho, un guiso de carne y verduras, o los típicos souvenirs, las muñequitas Limé o joyería en ámbar, cuya rareza es el exclusivo ámbar azul.
Luego tenemos la música, bachata, merengue, mangulina, sarabo, pambiche, carabiné… en definitivas ritmos caribeños que nos hará mover el cuerpo.
Y sus maravillosas playas, pero creo que de eso no hace falta hablar.
Geoposicionamiento
Moneda: Peso dominicano
Hotel: Hotel Palacio
las últimas ciudades construidas y habitadas por la civilización Mesoamericana, y su importante Castillo, único al borde del mar, siempre de azul turquesa.

