Encajonado entre Senegal y el Océano Altántico nos encontramos con Gambia que es una antigua colonia británica. De todos los países circundantes es el que más fácil pone al viajero turístico las cosas.

Una de las peculiaridades de este país es que tiene una gran cantidad de parajes que no han sido degradados por el hombre, con lo cual su riqueza paisajística y natural es reseñable. Alli podremos encontrarnos con las verdaderas esencias de África.
En la capital nos podemos encontrar un área completamente occidentalizada ya que se encuentra llena de hoteles y restaurantes dónde por un precio módico, privilegios del tipo cambiario, podremos descansar y comer apeteciblemente. Sin embargo a poco kilómetros de distancia nos podremos zambullir en la verdadera África con sus grandezas y sus miserias.
Un buen ejemplo de la verdadera esencia africana es el pueblo de pescadores de Tanji que a la puesta de sol se convierte en una estampa paradisiaca, justo cuando los pescadores están llegando al pueblo con la pesca del día.
Fuente: El viajero

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