Este parque, declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO, se encuentra ubicado a 250 km al este de Darwin -capital del Northern Territory- al norte de Australia precisamente.
Vastos pantanos, majestuosas cascadas -como las Jim Jim Falls y las Twin Falls- y playas de arenas doradas. Y se trata del santuario de un ser prehistórico y colosal único en el mundo entero: el cocodrilo marino. El Crocodilos porosus australiano es una especie de gigantescas dimensiones que se siente tan cómodo en el agua de mar como en los ríos dulces de este vergel protegido
El viaje desde Darwin por la Arnhem Highway es un paseo en sí mismo que te lleva de Humpty Doo, cruzando el río Adelaida, hasta la rojísima meseta de Marrakai, donde encontrás de golpe un afloramiento rocoso que se levanta de la tierra como el puño rojo gigante. La Nourlangie Rock siempre fue un monte sagrado para los aborígenes que jamás comprendieron -como tampoco lo entiende uno- cómo puede aparecer semejante formación abrupta en medio de la llanura. Más que un monte parece una alucinación producida por el intenso sol tropical.
Este rincón de Australia concentra la mayor población de aborígenes nativos. Muchos de los que visitan Kakadu a ver cocodrilos se quedan tan fascinados con este paisaje primigenio como con este pueblo pura sangre, de misticismo perpetuo y profundo respeto por las leyes de la naturaleza.
Fotos: Flickr.



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