África no suele ser un continete caracterizado por el turismo, sin embargo Sudáfrica nos ofrece un paisaje ejemplar y miles de actividades ideales si tú eres una persona que le gustan los lugares exóticos.
La República de Sudáfrica es un país ubicado en el extremo meridional de África, limita con: Botswana, Lesotho , Mozambique, Namibia, Suazilandia y Zimbabwe. Su ciudad capital es Pretoria. Posee 11 idiomas oficiales, entre los que se encuentran el africano, el inglés, el ndebele, el pedi, el sotho, el swazi, el tsonga, el tswana, el venda, el xhosa, y el zulú.

Siendo la próxima cede del mundial de fútbol en el 2010, Sudáfrica crece día a día para recibir a las miles de personas que la visitarán dentro de poco. Es por ello, que últimamente el gobierno sudafricano está realizando obras de construccíon y refacción sobre algunos puntos de la ciudad para dejarla tan bella como lo es naturalmente.
En la ciudad de Pretoria, capital administrativa de Sudáfrica, hallamos miles de atractivos turísticos entre los que podemos citar el Teatro Nacional que propone una amplia gama de espectáculos para todos los gustos, una extensa variedad de museos como por ejemplo el de la Cultura donde se exhiben objetos y obras relacionadas con la historia sudafricana; existen también, para los que buscan una alternativa más relacionada con la naturaleza, hermosos parques y reservas naturales donde se pueden ver búfalos, antílopes, chacales, guepardos, martas y jirafas.
“El Cabo de buena esperanza” o simplemente El Cabo, es una saliente rocosa en la costa atlántica sudafricana. El nombre “Cabo de Buena Esperanza” también se usó para designar a la Colonia del Cabo (Cape Colony) establecida en 1652 (la más antigua de Sudáfrica) al lado de la Península del Cabo (Cape Peninsula). Antes de la formación de la Unión Sudafricana, el nombre se usó para referirse a la región que en 1910 se convirtió en la Provincia del Cabo. En el Cabo hay una reserva natural habitada por monos, antílopes grises y cebras de montaña. Si sumamos a éstos los pingüinos, focas, delfines y ballenas que abundan en las costas, tendremos la verdadera dimensión de la riqueza faunística de esta región. En el Cabo de Buena Esperanza nació la leyenda de El Holandés Volador (The Flying Dutchman), barco tripulado por fantasmas, que está condenado a navegar por las aguas adyacentes al Cabo sin jamás poder rodearlo.

Si has elegido conocer Sudáfrica, te recomiedo que la visites acompañado, para poder disfrutar de los mejores paisajes con la mejor compañía. Planifica tus viajes 2×1 y al regreso nos cuentas lo bien que lo has pasado en este maravilloso lugar.
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