La villa de Athirapally, situada a unos 70 kilómetros de la capital del estado hinhú, Kochin, está considerada como uno de los puntos más selváticos de la zona. Por este motivo, los animales que viven en total libertad tienen un hábitat ideal de vida que los hace que se reproduzcan con toda garantía. Pululan en medio de gigantescas palmeras, árboles selváticos y arbustos que quieren competir con otras especies de vegetación más ambiciosas.

El Hotel Raiforest de Athirapally, organiza safaris de medio día con un 4X4 por la selva con el objetivo de ver toda una suerte de animales que danzan en plena libertad por los alrededores del lugar.
Durante la excursión, surgen manadas de elefantes con sus crías que se mueven en busca de la comida del día o de un descanso en el camino. Al ser salvajes, los elefantes son peligrosos, y por lo tanto aproximarse entraña un cierto peligro, más aún cuando van acompañados de los retoños. También sorprenden, los antílopes y los ciervos. Con suerte, se divisan los tigres. Las lucernas, cuando cae la tarde, se encargan de iluminar la noche con una explosión de luces que recuerdan las resplandecientes noches de verano en los calurosos campos leridanos de mi infancia.
En medio de la selva, el viajero descubre la vida que llevan los colonos de la tribu Mulc Icupuzha Tribel Colony. Éstos se dedican a la epicultura, la pesca en los lagos contiguos y a la venta de carne de animales salvajes. Son semi-nómadas y hablan uno de los más de doscientos idiomas que se conocen en la India, el malayalam tamil. Cuando en los meses de junio y julio los monzones arrecian, abandonan sus casas construías de paja para refugiarse en lugares contiguos que ofrecen más seguridad. La colonia la constituyen 100 personas repartidas en 20 familias. Este poblado se formó hace unos 1000 años.
Manjali es un pequeño poblado situado a 45 kilómetros de Athirapaluy. Es un pequeño paraíso para la práctica del turismo de naturaleza. El río Periyar ofrece la posibilidad de pasear por éste con pequeñas embarcaciones construídas de una manera artesana, que se deslizan con el remo que ejercen los nativos con las cañas de bambú. En medio de la generosa vegetación del lugar, surge un conjunto de especies de flora como el cocotero, el bananero (con 56 clases diferentes), y el teak (árbol del cual sus habitantes extraen la madera destinada a la fabricación de muebles). También, el jack fruit, muy común en esta parte de la India, la tapioca, el arroz, y el bettal nuts y bettal leats, especies de árbol de los cuales consiguen el chiclet.

Un viaje en coche desde Kochin, a lo largo de 190 kilómetros (unas 5 horas de duración) a través de una carretera con muchísimas curvas y sorteando una serie de obstáculos que se encuentran en el camino como son vehículos, motos, vacas y personas que caminan por la calzada sin la más mínima precaución, conduce al viajero hasta Thekkady, zona cafetera y del té de Kerala por excelencia, además del cardamomo, la enanás, la pimienta, el comino, el jengibre y la vainilla.
Vistos los campos de té y café desde una cierta perspectiva, da la sensación de asemejarse a un laberinto donde sus calles recortan caprichosamente las plantaciones dándole un singular y bello aspecto decorativo.
La capital de Kerala es Kochin. Está construida sobre 7 colinas. Una de las visitas que no se deben pasar por alto es al templo de Thiruanmthapuram. Los templos de Kaleser son, generalmente, de madera o de piedra, con techos de tejas en pendiente. El templo de Thiruanmthapuram, así como el templo de Suchindrum, situado muy cerca de Kanyakumari, en el extremo sur de la India, son de estilo dravidiano, caracterizado por enormes torres generosamente esculpidas, llamadas gopuramas.



