Lugares hermosos sobran en el mundo, pero este que estoy a punto de describirte no sólo cumple con está característica, sino que ofrece una paz increíble de vivir.Reykjavic es una diminuta ciudad animada, aunque no muy pintoresca para aquellos turistas que buscan la belleza incomparable de Venecia, por ejemplo.Su población alcanza los 40.000 habitantes y su principal centro de comercio es la agricultura, y la importante venta de lana ovina.Poseedora de una hermosisima catedral y algún que otro edificio, Reykjavic deja maravillados a todos los aldeanos que la visitan día día.
En esta hermosa ciudad todo es posible, según sus lugareños.En sus pequeñas granjas dispersas en las extensiones de caminos, que parecen interminables,el granjero tarta de sacar el mejor provecho posible de su tierra pobre,m sembrando papas y cebada, pero su principal ocupación es la cría de jacas y carneros.Las jacas ocupan el papel más importante en la granja.
Muchos de los antiguos oficios han desaparecido con el paso del tiempo.La talla en madera, que en un tiempo fue universalmente practicada, se ha extinguido casi completamente hoy,y el viejo arte islandés de teñir ha sido desalojado por el uso de productos químicos y tinturas importadas. La vida en esta pequeña ciudad se hace difícil muchas veces, sin embargo no hay día en que Reykjavic deje de trabajar para seguir creciendo como lo hizo hasta ahora.
Fotos: Flickr




