La localidad de Iquitos, enclavado en medio de la selva peruana es uno de los mayores exponentes del amazonas. Allí, bajo un tórrido calor volveremos a la naturaleza y descubriremos uno de los paisajes más exhuberantes dentro de los tres tipos de regiones, sierra, costa y selva, que posee este país latinoamericano.

El deambular por las calles de la ciudad nos lleva a cualquier localidad de los años 50 en España. Allí todo es más tranquilo y discurre a un tempo más calmo, siempre contextualizado por el tórrido calor, inclusive en invierno.
Cerca de la ciudad ya se encuentra la selva en todo su esplendor. En la misma ciudad se puede contratar un viaje por la selva dónde veremos en estado salvaje la gran cantidad de especies naturales que viven en ella: monos, cocodrilos y serpientes de diferentes especies. Inclusive tendremos las posibilidad de pasar unos días en la misma selva y realizar recorridos por la misma.
Una vez retornados a la ciudad, y en su plaza de armas, podremos degustar en los muchos restaurantes de la misma de comida típica de la selva mientras de marco nos sirve un edificio de época de los muchos que aún se conservan.
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